En la movilización universitaria y contra el DNU 70 en Congreso, convocada este jueves 15/10, las fuerzas federales que reprimieron la protesta volvieron a mostrar una saña particular contra quienes estaban realizando sus tareas periodísticas.
La represión a la prensa busca desinformar a la población y atacar una tarea clave a la hora de encontrar responsables como pasó cuando le dispararon a Pablo Grillo. Ya lo denunciamos en el poder judicial local y en el sistema de derechos humanos internacional: desde diciembre de 2023 sufrimos un plan sistemático contra la libertad de expresión y prensa en Argentina. La represión de las fuerzas de seguridad es solo una de las aristas de este engranaje.
Desde SiPreBA y ARGRA contabilizamos al menos siete trabajadoras y trabajadores de prensa baleados y decenas de heridos. Desde que asumió Milei al gobierno, más de 300 cronistas, fotorreporteros, camarógrafos fueron heridos en manifestaciones, un 10 por ciento del total de las personas heridas, según contabilizan organismos de derechos humanos.
Durante la tarde de ayer, miembros de la Policía Federal y Gendarmería apuntaron directamente al cuerpo de los trabajadores de prensa, en muchos casos al torso y a corta distancia, a pesar de estar claramente identificados como prensa
- Laura Quispe, periodista del medio TeleSISA, recibió nueve balazos de goma en su espalda y debió ser atendida en el Hospital Ramos Mejía donde luego de hacerle varios estudios determinaron que dos de los perdigones quedaron dentro de su cuerpo;
- Guido Piotrkowski, reportero gráfico de Página/12, recibió dos impactos directo al pecho desde una distancia muy corta lo cual quedó registrado en sus fotos;
- Nicolás Hernández, fotógrafo del Grito del Sur, fue herido con dos balazos de goma en el antebrazo mientras se cubría la cara;
- Gabriela Manzo, quien registraba para Radio Gráfica, recibió tres balas de goma en las piernas;
- Dos fotorreporteros de Indymedia Argentina también fueron baleados en el torso, uno de ellos de muy cerca a quemarropa;
- Revista Mu tuvo tres trabajadores heridos, uno de ellos, el fotorreportero Tadeo Bourbon, de dos balas de goma en las pierna;
- Nicolás Suárez, que estaba registrando para La Nación, recibió un bastonazo por la espalda de parte de un policía; y otra decena de trabajadores de prensa fueron gaseados;
- Germán Romeo, fotorreportero freelance, recibió un bastonazo en la cabeza en la misma situación que Suárez, y gas pimienta en los ojos, de muy cerca, que le afectó la vista.
- A eso se suman las agresiones sufridas por los equipos de los canales C5N y LN+.

Aportaremos toda esta información a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y a la Relatoría de Libertad de Expresión de Naciones Unidas como ya lo hicimos en los últimos dos años. La CIDH señaló en su informe 2025 los retrocesos a la libertad de expresión en Argentina, las agresiones para silenciar voces críticas y la violencia física contra la prensa en manifestaciones.
La represión podría haber tenido consecuencias mayores si la mayoría de los trabajadores de prensa no hubieran tenido protección de cascos y máscaras de gas, un equipamiento que usan los corresponsales de guerra y que no vamos a naturalizar.
Seguiremos informando y denunciando
No nos van a silenciar

















