Solidaridad del SiPreBA con los trabajadores de El Diario de Paraná

Compartimos un texto de Trabajadores de El Diario:

"La agonía de un medio entrerriano” El Diario, cerca de su final Periodistas y trabajadores gráficos y administrativos de El Diario, de Paraná, el más importante medio gráfico de Entre Ríos, se mantienen en huelga ante los reiterados incumplimientos de los propietarios del matutino en materia salarial y laboral.

El Diario les debe a sus trabajadores tres meses de sueldo –noviembre, octubre y el 45% de septiembre– más retroactivos de septiembre, octubre, noviembre y diciembre del año pasado, y redondeos, dado que hace tres años vienen cobrando en cuotas (entre cinco y seis) y siempre les liquidan de menos. La empresa hace años que no realiza los aportes previsionales ni los correspondientes a las obras sociales, las ART y las cuotas alimentarias, a pesar de que religiosamente les retiene a los empleados el dinero de dichos ítems.

El panorama, según denuncian, es desolador porque los accionistas de la empresa, además, no dan la cara y rompieron todo diálogo con los trabajadores. “A la angustia de no cobrar hace tres meses nuestros sueldos se suma la incertidumbre sobre el futuro de la empresa porque hay una total falta de diálogo, no hay un vocero o alguien que hable con nosotros”, señaló el periodista Fabián Reato.

Los trabajadores de prensa llevan dos semanas de “paro total” aunque la estrategia es renovar la huelga cada 24 horas para darles todos los días a los propietarios la oportunidad de brindar una respuesta a los reclamos. La empresa, sin embargo, se niega a recibirlos, y hasta le cerró la puerta a la Defensoría del Pueblo a la que habían recurrido los trabajadores con la esperanza de que se pudiera abrir una instancia de diálogo.

La Secretaría de Trabajo provincial “ha tenido un rol muy pasivo”, denunció Reato, y se quejó por la inacción de la repartición: “Es lamentable que el Estado se lave las manos y no haya tenido ninguna intervención cuando entendemos que tiene que ponerse del lado de los más vulnerables, que somos los trabajadores, y exigirle a la empresa no sólo que cumpla su parte y pague, sino que responda las preguntas que tenemos sobre el futuro de El Diario”.

Marcelo Ortiz, el secretario general del Sindicato Gráfico de Entre Ríos, por su parte, además de cuestionar el desmanejo empresario, criticó a las autoridades provinciales y responsabilizó “desde el gobernador (Gustavo Bordet) para abajo” por “haber dejado desamparados” a los trabajadores. “Deberían estar trabajando con nosotros porque son los empresarios los que nos están llevando a la ruina, a nosotros y a nuestras familias”, remarcó Ortiz.

A la falta de pago de salarios y demás obligaciones empresarias, los trabajadores sufren persecución por el solo hecho de reclamar. Hace poco, el delegado gráfico Fabián Larrea fue despojado de su inmunidad gremial y despedido en el marco de una causa penal por la que después la Justicia lo sobreseyó. Historia centenaria.

El Diario fue fundado el 15 de mayo de 1914, entre otros, por el dirigente radical Luis Lorenzo Etchevehere, bisabuelo del actual ministro de Agroindustria de la Nación, Luis Miguel Etchevehere. En la década de los ‘40 del siglo pasado, Arturo Julio Etchevehere –hijo de Luis Lorenzo– tomó el control del matutino y se transformó en el dueño y director hasta que en 1982 le entregó la dirección de El Diario, pero no el control de la empresa, a su hijo Luis Félix Etchevehere, el padre del ministro macrista.

Cuando Arturo Julio Etchevehere murió, en 1994, El Diario fue heredado por sus tres hijos. Luis Félix Etchevehere, apodado Zahorí, falleció en 2009 y al poco tiempo sus dos hermanos, Ivar Julio y Arturo Roosevelt, decidieron desprenderse de su participación accionaria. La firma que adquirió esas acciones fue NEA Capital Creativo, cuya cara visible en aquel momento fue el santafesino Walter Grenón, titular de la financiera Red Mutual, especializada en prestar dinero a tasas exorbitantes a los empleados públicos de varias provincias.

Grenón, de esa forma, se quedó con la mayoría de las acciones de Sociedad Anónima Entre Ríos (SAER), el nombre de la empresa editora de El Diario. El paquete minoritario, en tanto, quedó en manos de los familiares directos de Luis Félix Etchevehere: su viuda Leonor María Magdalena Barbero Marcial, y sus hijos Luis Miguel, Arturo Sebastián y Juan Diego Etchevehere.

Si bien Grenón fungió como el propietario mayoritario de El Diario, en Entre Ríos todos creen –y siguen creyendo– que el verdadero dueño es Sergio Urribarri, dos veces gobernador y actual presidente de la Cámara de Diputados provincial. Los contenidos de El Diario –un medio históricamente pluralista aunque con una clara línea editorial que podría definirse como liberal-conservadora– se transformaron radicalmente con la llegada de Grenón.

El pluralismo desapareció y las páginas de El Diario se convirtieron en un pasquín partidario, en donde toda noticia contraria a los intereses del urribarrismo y del kirchnerismo fue censurada sin que a los comisarios políticos de turno, que poblaron la redacción del matutino mientras Urribarri fue gobernador, les temblara la mano.

Jamás en El Diario, subrayan los periodistas, hubo en democracia tanta censura como en los años de la administración de Urribarri y de su sombrío ministro de Comunicación, Pedro Báez.

Diferencias entre Grenón y Urribarri hicieron que el empresario santafesino se alejara de El Diario y desembarcara el rosarino Ramiro Nieto, empresario que hizo fama y dinero con la televisación de partidos de fútbol.

Nieto, sin embargo, muy pocas veces estuvo en El Diario y siempre se manejó a través de gerentes, pero en la actualidad ni aquél ni éstos aparecen por la empresa.

El grupo accionista minoritario –el Grupo Etchevehere–, por su parte, nunca se hizo cargo de la crisis con el argumento de que “no podemos hacer nada porque somos minoría en el directorio”.

La empresa entonces se encuentra hoy en una situación de lockout, a la deriva.

Para los trabajadores, el fantasma del cierre de la fuente laboral está cada vez más cerca.