La CORREPI relevó que en los últimos tres años “cada 21 horas el Estado asesinó a una persona”

La CORREPI relevó que en los últimos tres años “cada 21 horas el Estado asesinó a una persona”

La Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional presentó su Informe de la Situación Represiva en el que registró más de 1300 casos de personas asesinadas por el aparato represivo estatal entre entre el 11 de diciembre de 2015 y el 12 de febrero de 2019.

El informe anual presentado en Plaza de Mayo, donde estuvo rpesente el SiPreBA, detalla que desde la asunción del gobierno del presidente Mauricio Macri hasta la actualidad se han producido 1.304 muertes, desglosadas de la siguiente manera: 50 entre el 11 y el 31 de de diciembre de 2015, 442 en 2016, 451 en 2017, 333 en 2018 y 28 hasta el 12 de febrero de 2019, es decir una cada 21 horas.

Si tenemos en cuenta que desde el retorno de la democracia, en 1983, hasta la actualidad el aparato represivo del Estado asesinó a 6.564 personas, en sus primeros años de la gestión de Cambiemos es responsable del 20 por ciento del total de muuertes ocurridas.

El minusioso estudio de la CORREPI puntualiza que “desde 1983, se registran 91 muertes en la represión a manifestaciones, movilizaciones y reclamos por trabajo, tierra y vivienda. En este rubro, sigue llevando la delantera el gobierno de la Alianza radical-peronista, entre diciembre de 1999 y diciembre de 2001, con un total de 42 asesinadxs, de lxs cuales 39 cayeron el 19 y el 20 de diciembre o murieron posteriormente por las heridas recibidas. Lo escolta el gobierno de Cristina Fernández, con 20, y Alfonsín, con 16 en los saqueos de mayo de 1989. En el interregno de Puerta, Rodríguez Saá y Duhalde fueron 5 las muertes en esta modalidad (Darío Santillán y Maximiliano Kosteki bajo la gestión de Duhalde). Menem y Néstor Kirchner empatan con dos casos cada uno, ya superados Mauricio Macri, que, en 2018, sumó a la desaparición y muerte de Santiago Maldonado en Chubut y el fusilamiento de Rafael Nahuel en Río Negro, ambos en el marco de la represión descarnada contra los pueblos originarios en lucha por la recuperación de su territorio, el fusilamiento del niño Ismael Ramírez en Sáenz Peña, Chaco, en la represión a un piquete de desocupados, y a Rodolfo “Ronald” Orellana, militante de la CTEP, en el ataque a una toma de tierras para vivienda en La Matanza.”

Sobre el cierre de la actividad, la imprescindible referente de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Nora Cortiñas, repudió la represión e hizo referencia a los ataques perpetrados por las fuerzas de seguridad contra la prensa, que llegó a detener a dos reporteros graficos por el solo hecho de hacer visible con sus fotografías la brutalidad con la que se castiga a la protesta social.